Hay expertos que creen que nos estamos duchando mal justo cuando más lo necesitamos: después de hacer deporte

Como si fuera todo parte del mismo rito, la ducha forma casi una parte indivisible de nuestras rutinas deportivas, ya nos estemos ejercitando por salud, por trabajo o por afición. La práctica puede acercarnos a la perfección en nuestros entrenamientos pero hay quienes creen que no ocurre lo mismo con las duchas.

En otras palabras: hay expertos que creen que nos estamos duchando mal.

La ducha después del deporte es algo más que una cuestión de higiene. Un estudio publicado en 2019, por ejemplo, hallaba que la ducha tras el ejercicio puede ayudarnos a recuperar el confort térmico, algo si cabe más importante ahora que estamos en verano y esto puede requerir más tiempo.

Otro estudio realizado hace unos años en el Reino Unido halló una curiosa correlación entre el hábito de ducharse tras el ejercicio y los niveles de actividad física de los escolares británicos.

Entonces, ¿qué podríamos estar haciendo mal? La clave de este supuesto error en el tiempo. Generalmente, después de ejercitarnos iremos casi directos a la ducha, pasados unos pocos minutos de habremos dedicado a estiramientos y a “enfriarnos” después del ejercicio

Publicaciones Similares

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *